Un informe de protocolo de evaluación es un método que implica la verificación de un notario sobre el estado actual de una propiedad o componente estructural en una fecha específica. Este proceso generalmente se lleva a cabo mediante la presentación de fotografías al notario, que las autentica y confirma su correspondencia con la realidad.
El objetivo de este informe es obtener una prueba documental que acredite la condición de un inmueble o cualquier elemento constructivo en un momento determinado, especialmente útil para presentar ante un tribunal en situaciones de litigio. Este tipo de informes es común en circunstancias tales como demoliciones, remodelaciones o adecuación de espacios comerciales.




















