Las empresas suministradoras de electricidad tienen la responsabilidad de asegurar que tanto el voltaje como la frecuencia de la corriente eléctrica proporcionada estén en condiciones óptimas. Asimismo, los dispositivos electrónicos están equipados con sistemas de protección para prevenir daños a sus componentes a causa de irregularidades en su fuente de alimentación.
Sin embargo, existen varias razones por las que pueden ocurrir alteraciones en la corriente eléctrica:
- Causas naturales, como los rayos.
- Variaciones lentas en la tensión.
- Incrementos y reducciones de tensión.
- Sobretensiones y picos de corta duración.
- Alteraciones en la frecuencia.
- Cambios efectuados por las compañías eléctricas.
- Activación de dispositivos de protección en las redes.
- Cortocircuitos.
- Conexión y desconexión de cargas inductivas.
- Operaciones de maquinaria de alta potencia.
Estos tipos de perturbaciones pueden resultar en daños a los equipos electrónicos. Aunque los efectos puedan ser menos evidentes que los causados por tormentas eléctricas, no son menos perjudiciales.





