Los siniestros en el hogar tienen mayor frecuencia de lo que se suele pensar, constituyendo el tipo más habitual de accidentes. Estos incluyen eventos como caídas en el baño, lesiones causadas por el mobiliario del hogar o las ventanas, cortaduras fortuitas, quemaduras sufridas durante la preparación de alimentos, la ingestión no intencionada de sustancias peligrosas, incendios, entre otros.





