El lucro cesante hace referencia a la pérdida de beneficios económicos que una persona o empresa deja de percibir a causa de un evento específico.
En el contexto de un peritaje judicial y para una aseguradora o en caso de litigio judicial, los casos posibles de lucro cesante pueden incluir:
- Negocios e Industrias: Pérdidas a causa de interrupciones operativas causadas por daños en infraestructura, maquinaria, o debido a siniestros como incendios o inundaciones.
- Accidentes de Tráfico: Cuando un vehículo comercial se ve involucrado en un accidente, el lucro cesante hace referencia a la pérdida de ingresos durante el período en que el vehículo está fuera de servicio.
- Daños a la propiedad: En situaciones en las que la propiedad dañada es utilizada para generar ingresos, como en el caso de viviendas de alquiler o locales comerciales.
- Lesiones Personales: Si una persona se ve incapacitada para trabajar a causa de un accidente o negligencia, el lucro cesante abarca los ingresos que esa persona habría ganado durante el período de incapacidad.
- Interrupciones por Fallas de Servicio: Esto puede incluir la interrupción de servicios esenciales como electricidad o internet, que afectan a la operatividad de un negocio.
En cada caso, el perito judicial evalúa la magnitud de la pérdida económica teniendo en cuenta la capacidad de generación de ingresos previa al evento, las proyecciones futuras y el tiempo necesario para la restauración de la normalidad operativa.
La aseguradora o partes en un litigio utilizan esta evaluación para determinar la suma de la compensación o indemnización correspondiente.
