La coherencia entre conclusiones y hallazgos en las pruebas periciales es extremadamente importante.
Los juristas y jueces tienen amplios conocimientos en derecho pero no necesariamente en otras disciplinas. Ésta no es una limitación sino un hecho.
Del mismo modo, cada profesional se especializa en su área, pero carece de conocimientos en otros campos. En situaciones en las que se requiere una experticia especializada, es donde intervienen los peritos.
Las periciales permiten que un experto brinde al juez conocimientos específicos que un abogado puede no tener. Es fundamental entender que la prueba pericial no es un conocimiento esotérico o un medio para revelar lo desconocido.
Funciones del perito
Un perito primero debe examinar los hechos con su conocimiento especializado. Después, debe explicarle al juez cómo hizo su análisis, los resultados obtenidos y las conclusiones a las que llegó.
De esta forma, el perito no sólo emite un juicio, sino que ilustra al operador jurídico las razones detrás de las conclusiones.
Reconocimiento de la prueba pericial
Reconociendo que la prueba pericial no es una afirmación categórica sobre la realidad, sino un informe sobre la observación especializada de un fenómeno, se comprende mejor la necesidad de que los resultados y conclusiones sean coherentes.
Imagine que un perito presenta un dictamen pericial a un juez, compuesto por:
- La metodología.
- Los resultados.
- Las conclusiones.
Si el juez nota que las conclusiones omiten ciertos hallazgos o que existe poca correlación entre hallazgos y conclusiones, entonces la validez de la prueba pericial se verá considerablemente reducida.
Interpretar la función del perito
Interpretar la función del perito de otro modo significaría asumir que éste puede ofrecer conclusiones sin fundamento, lo que es erróneo.
En cambio, si el informe pericial fuese coherente, el Juez podrá valorar adecuadamente el mérito probatorio. De ahí la enorme importancia de que exista la máxima coherencia en el informe pericial.
Tomemos como referencia la propia profesión del juez. Todo acto judicial debe estar debidamente justificado y argumentado.
Esta exigencia de claridad en el razonamiento y sus bases no sólo es valiosa para el perito.
El proceso de cimentación y justificación también es crucial para que el ciudadano afectado por una decisión judicial entienda el razonamiento del juez.
Incluso puede consultar la legislación aplicada para comprender las bases de la decisión.
Además, el ciudadano puede buscar la opinión de terceros sobre el razonamiento y justificación de la decisión judicial, ya sea en un contexto jurisdiccional o consultivo.
Del mismo modo, las conclusiones de un informe pericial deben estar bien fundamentadas y justificadas, con un razonamiento claro y basado en fundamentos teóricos o fácticos, no sólo legales.
Coherencia en el informe pericial
Por tanto, la coherencia entre los resultados del peritaje y sus conclusiones es doblemente importante.
Por un lado, ayuda al juez a entender realmente la materia sobre la que emitirá la decisión, evitando que perciba el peritaje como algo incomprensible.
Por otra parte, permite que el juez examine su peritaje al comparar los resultados con las conclusiones.
Esto no significa que el juez deba ser experto en todas las áreas cubiertas por el peritaje. Precisamente por eso están los peritos.
Sin embargo, exigir que el valor de la prueba pericial dependa de la presencia de resultados y conclusiones coherentes asegura que el juez pueda al menos evaluar su coherencia interna.
A partir de ahí, podrá analizar con mayor profundidad los temas tratados en la prueba pericial.
